Escalar la vía "Cleo" tiene trampa: Si pones el pie en oposición-adherencia en una regleta, en lugar de puntear un hueco, al levantar el cuerpo en el siguiente bloqueo tu cuerpo se aguanta...
Por lo contrario.. si punteas ese hueco evidente de pie, en lugar de jugar con la adherencia, en
Dando un merecido descanso a nuestros dedos tras unos intensos días de escalada, y aprovechando esos últimos Euros de vacaciones que quedaban aún en el bolsillo, decidimos ir con todo el grupo, junto con los chavales, a visitar una cueva de interés existente en la frontera con Francia.
Había llegado el momento de dejar la ruidosa urbe y emprender hacia ese pequeño descanso anual mal llamado “la semana de Vacaciones” .
El Sr. Eyo., empresario emprendedor -demasiado conocido en su ciudad- podría vagar por fin en lugares y rincones de este mundo, sin que nadie le re
Como ya sabemos, es una norma (tacita) y muy común entre escaladores, el dejar siempre a alguien informando de los sitios dónde uno va a estar escalando, por si es de menester, que uno pueda ser localizado:
HECHOS: Precisión: (Estoy allí)
Justo llego de mis vacaciones, y lo primero que en
Hay situaciones plañideras que un escalador puede sufrir: Una de ellas puede ser el hecho de ir tres en un coche, llevar solo Dos pares de pies de gato para los tres, y encontrar de sopetón, al lado de la carretera, una zona preciosa de boulder que solo de verla oyes como te susurra en el oído: "SÚB
Es curioso como cientos de escaladores anhelamos la inmortalidad, y luego no sabemos que hacer con nosotros mismos una tarde lluviosa de domingo!
HECHOS: Revelaciones
Leyendo un precioso "post" de marzo en el Blog de Oriol, vino a mi mente, en forma de flash, una pequeña indulgencia ocurrida hace ya muchos años en lo que hoy es el antiguo parking de Montserrat:
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En aquellos tiempos, el conocido, (amado y temido) conserje Cirilo de Montserrat, aún dejaba dor
Tras esperarla media hora... llego bien peinadita, pero tarde como siempre Telma.
HECHOS: Donde mirar!
Telma llevaba puestas sus mallas azules y una camiseta naranja de tiras, en cuya altura de los pechos distinguidamente se leía:
!Mira pá otro lado!
... Buff!! Se me hace que Telma nos con
Dice el refrán que todas las personas son tontas en opinión de alguien.
El día fue precioso… pero como que había llovido, nos empapamos, se nos hizo de noche bajando y nos dio un frío de muerte… comer cuatro galletitas, llegar al refugio, cambiarse y meterse tal cual en la litera, fue una de m
Esta historia, entre bocado y bocado de esa buena ensalada, en el restaurante "la queixalada", malas lenguas inculpadoras lo recordaban:
Eiss!! (anoto que solo me hago propio el relato solo a efectos de dar constancia de ello y resaltar el dramatismo de la situación ... pero aclaro: YO NO FUI!!)
Sabiendo del ultimo empotrador a unos 8 metros mas abajo... abandoné totalmente la idea de meterme por esa imposible placa lisa.. y así, tras medio colocar un alien amarillo (que sabía se saldría al siguiente paso) me desplacé suavemente a la izquierda donde una fina regleta, parecía permitir super
Con resignación, miro al Sr. Eyo quien se encuentra con carita de pena… bebiendo un vaso de leche caliente, en el bar de la cervezas…
HECHOS: Crónica del Sr. Eyo.: Y en el valle aún resuena.
El Sr. Eyo se me acerca.. y como quien cuenta un secreto a media
Cierto día, fuimos a echar unos pegues a St. Feliuet de Savassona: Como que hacia un calor tremendo, el magnesio se apuraba a borbotones y las yemas de los dedos ya pedían a gritos un pequeño y merecido descanso, optamos por dejar cintas y cuerda pasadas en la vía, y acercarnos a tomar una cerveci
Ese viernes, conforme al Programa "Cenas y Montaña" organizado por el "Restaurant la Queixalada" de Figueres, el Maestro Sr. Eyo compareció también este año, para dar su anual charla-cena de escalada en el citado restaurante, bajo el lema de: "Valentia Us Imprudencia del escalador "
Así pues, seg
Levantarse por la mañana en un pequeño y enlatado refu de 4 x 4m, tiene sus inconvenientes y sus ventajas...
Sin ir mas lejos.. en este último refu, antes de subir al Pico del Aliga desde Canfranc, nos vimos obligados a compartir roces, (y nariz con nariz) durmiendo con una cordada de ingleses.