miércoles 29 de abril de 2009, 14:56:00
RELATO
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De pequeño en el pueblo, en las frías tardes de invierno de domingo, mi tía nos daba para cenar una taza de chocolate caliente. Nos sentábamos cerca del fuego y, al compás de los crujidos de la leña y de un tic-tac de pared, nos contaba alguno de sus mejores cuentos “no escritos” dónde los protagonistas siempre tenían ese casual y raro parecido a uno de nosotros… Soñar y escuchar los cuentos con los dedos casi quemando aguantando absortos esa taza, nos hacía sentir los niños mas felices del mundo. Un mundo donde el chocolate sabia y olía aun mejor, a calidez de pueblo, a invierno sin horas.
Este detalle de mi vida el Sr. Eyo lo sabía… Así pues, no sin mucho ingenio pero sí conocedor de lo fácil que era sobornarme con chocolate, se las ideó para llamarme, tentarme, y convencerme en su proyecto de invierno.
Me llamó, Me compró, Me vendí… y accedí…. (por el triste precio de un helado de chocolate)
HECHOS: El helado oscuro de la vida
Nota: A pesar de las múltiples peticiones de la peña, durante la ultima cena saboreada esta misma semana, contaré ahora los hechos una vez más.. pero nunca, nunca más, lo volveré a narrar en público.... es más.. probablemente a partir de hoy, tras relatar este hecho ocurrido.... me esconderé en el anonimato... para desaparecer vergonzosamente para siempre...
Imprudentes nosotros tres, el Sr. Eyo nos convenció a los tres, con malas artes, para acompañarlo a una ruta invernal, cuyo objetivo principal era escalar tres conocidas aristas. De paso, descansaríamos una de las cuatro noches, en el Refugio dels Estanys de
Refugio Estanys de
Y todo, sumamente todo, nevado.
….
Tras desistir a mitad de arista -decidiendo abandonar la posibilidad de lograr el objetivo- todo ello cruelmente maltratados por un inclemente tiempo y un gélido viento impío de los más crudos que nunca haya yo visto, (días más tarde sabríamos que había coincidido casualmente con uno de los días más fríos del año) llegamos por fin, abriendo una esforzada huella con nieve hasta la cintura, al Refugio.
Exhaustos, helados, recordando el triste abandono en la vía de parte de un material, mojados y con poca probabilidad de reanimación jovial.
EL refugio: Poca leña y mojada. Agua congelada y servicios dañados. Sin luz y un preocupado guarda porque hacia como cuatro horas que esperaba un grupo de “8 Escoltas o Boy-scauts” que sabía habían partido esa misma mañana desde una estación de esquí cercana, con la intención de dormir allí.
Fue el propio guarda del refugio quien propuso que le ayudáramos a organizarnos para poder ofrecer ese poco toque de dignidad a la estancia y poder servir, como él quisiera servir, cuando los chavales hubieran llegado:
Asi pues, decidimos que M i S se alternarian, saliendo y entrando desde el cobijo del refugio hasta un cercano collado con frontales y una linterna, para poder orientar a los ya esperados Boy-Scauts. El Sr Eyo se quedaría cuidando el fuego. Mientras, el guarda y yo, nos acercaríamos a buscar agua con dos bidon-mochila de
Hago aquí un kit-kat, pues desde ese día, tengo un recuerdo memorable de ese guarda por lo que allí yo vi y que no puedo evitar hoy compartir:
Justo antes de abrir la puerta para salir del refugio a buscar esa agua, el mismo guarda ya me advirtió que me indicaba allí las instrucciones, y mecánica de cómo íbamos a obtener elk agua, pues era evidente que por la temperatura en el exterior, -17 grados, junto a la virulencia del viento, humedad en la zona del río y necesidad de ir rápido para no helarnos, allí fuera poco íbamos a poder hablar:
Se trataba de llegar, abrigados al máximo, con una pala y un pico hasta encima mismo del río helado. Trabajar entre los dos un agujero en el hielo, coger el bidón y metiéndolo a través del agujero, aguantarlo en el fondo, fuertemente con la mano/brazo dentro de la supuesta agua helada corriente… hasta que éste se llenara del todo… Sacar la mano (con el bidón agarrado también, claro, jejeje) y suponiendo, como así fue, que el guarda en ese momento, hubiese perdido el tacto y fuerzas en la mano, quitarme yo los guantes y enroscar el tapón a la vez que le daría el otro bidón. Cargar con los bidones a la espalda y subir de nuevo esos 20 minutos hasta el refugio...
Quienes me conocen saben que soy poco friolero y que verdaderamente me encanta el frío. Sin embargo, y afortunadamente, solo he tenido en mi vida tres veces “dolor de frío”. Esa, fue sin duda alguna, la segunda peor sufrida por mi hasta el día de hoy.
Encontrándome literalmente temblando de frío, con la cabeza y cuerpo agachados para no recibir directamente los latigazos de viento y hielo en la cara, observe como el guarda metió por fin el bidón a través del agujero hecho. Recuerdo como que ese minuto y medio o más que tardó el bidón en llenarse se me hizo eterno… El guarda, al intentar sacar el bidón del agua, me pidió ayuda con gestos indudables de dolor pues, por la falta de tacto se le estaba deslizando hacia el fondo el bidón… lo sacamos como pudimos entre los dos.. y desistiendo de enroscar… pues ni uno ni otro, con las manos literalmente heladas éramos ya capaces de tal minimalista operación… cargamos ese bidón en su espalda. El guante, (una inmensa manopla) era imposible de entrar en esa azulada mano del guarda.. y con un gesto de ojos que no ocultaban un terrible dolor, me indicó que era igual, que ya no se ponía el guante que abandonasemos el segundo bidon y que fuéramos lo mas rápido hasta el refugio… media hora después, entramos los dos al refugio hechos una verdadera crosta de hielo.
…
En el refugio, espléndidamente, estaban ya calentándose también y recuperándose los 8 “Escoltes” recién llegados, (seis chavales de unos 14 años y dos intrépidas monitoras) quienes rodeaban la fuego-estufa y sostenian un delicioso chocolate caliente en sus manos que el Sr. Eyo había estado cocinando hirviendo nieve, con un poco de leche de tubo y un paquete de chocolate en polvo.
Caba añadir, que UN DIEZ enorme por esos chavales "Escoltes" y su proeza.
Decir solo que una ruta, prevista para ellos de 2,30 horas, se les había convertido también en 7 interminables horas.
Durante el ocaso, se consiguió calentar el refugio hasta una “confortable” temperatura de 2 grados para poder cenar y pasar la noche. Fue precisamente cenando que el Sr. Eyo fue ovacionado por los 8 Escoltes por su acertada idea de haber preparado ese rico chocolate caliente. Y fue también en ese momento cuando yo advertí al Sr. Eyo que ese chocolate no le valía a él como precio y pago de su compromiso de darme un helado de chocolate. Al momento el Sr . Eyo se levantó de la mesa…y diciendo:
- Eyo siempre cumple sus promesas, ahora vengo- Se fue hasta una instancia (que era la zona libre del refugio).
Al poco regresó y vociferando anunció:
-No solo hay helado para ti Quo, sino que con el sobrante del chocolate hecho antes, he creado 12 helados de chocolate, 12 verdaderos “polos”. Uno polo de chocolate para cada uno.
Y dicho esto expuso encima la mesa los 12 polos de chocolate debidamente envueltos.
Al poco rato, los 6 chavales Escoltes; Las 2 monitoras; Y nosotros 4 desenvolvíamos, con cara de verdadera circunstancia 12 verdaderos polos …
¿desenvolvíamos? Pues si. Resulta que el Sr. Eyo…
Tenia una caja de condones… si, he dicho de condones… una caja de 12 condones… 12 preservativos.
Lo demás… Me refiero a el modo que empleó el Sr. Eyo para hacer los helados… meter el chocolate dentro… y dejarlos para que se congelaran afuera el refugio... La forma y caracteres de polo... esoya lo dejo a la imaginación de cada uno…
Por cierto… y cada uno.. iba con su palito!! Todo sea dicho. Juaaaaa
En fin… solo añadir que los seis chavalitos.. (que se comieron entero el polo) …No dijeron ni mu…
Las monitoras … (esas ya ni mu… esas ya ni miraron) … Aun así, creo recordar ver, por el rabillo del ojo, que una de ellas desenvolvía el polo con cierta soltura… Eps!!! Es solo una impresión, eh?…
Y yo… Que por cierto tuve algun problema al desenvolver el polo (hay que ver lo bien que envuelve “eso”) … pues me pasa que cada vez que ahora veo uno… (y no digo qué, ¿?!!) pues eso… ahora cada vez que veo uno… Tengo un verdadero trauma!!! Juaaaa En fin, que decir de ello... que era bueno. Que se sepa!
Post Data.
Evidentemente, (y casi sería vano decirlo) todo esto paso, mucho antes que el Sr. Eyo descubriera que los condones, metidos en la punta de la boca de un tubo de planos de arquitecto… es un buen sistema para cagar y para cagar en la mitad de una via de pared de Big Wall larga… De otra manera … ni loco hubiéramos comido ese Polo!!
Annexo culinario:
(Forma de preparación del polo de chocolate en alta montaña )
Ingredientes
-Nieve (fundida… en una olla y con hornillo)
-Leche… (de tubo)
-Azucar…
-Chocolate en polvo
-12 CONDONES: los nuestros eran con espermicida… (Y aun así seguimos vivos), Noobstante, creo que los hay (marcas) que no usan… Como dicen por ahí: Todo en esta vida es cuestión de gustos.
-12 palitos. (Sirven los palillos del típico juego de palitos obrante en cualquier Refugio, aighhh!!)
Preparación:
Meter el chocolate caliente en el condón… (amoldar para que adopte la forma de… ¿polo?).
Meter el palito i hacer un nudo. Llevar el preparado fuera del refugio, a muy bajas temperaturas… y dejar reposar durante unas 4/5 horas..
Presentación: (una vez quitado el condón… precioso!) Antes de… …patético!
Como comer? A lametazos… (evidente)

Enviado por Ram el miércoles 29 de abril de 2009
Enviado por Fernando el miércoles 29 de abril de 2009
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