martes 3 de noviembre de 2009, 19:59:26
RELATO
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En estas fechas, en la casa del Sr. Eyo han entrado dos tipos de “Penellets”: Unos de una caja de hipermercado.. (regalo de un cliente suyo no contento…) Y los de toda la vida, los de la abuela.
Los de la caja del hiper … desgraciadamente ya todos sabemos lo que son, sin embargo, los penellets de toda la vida, son los penellets de la abuela… Su receta es sencilla…
Aunque da mucho trabajo….
Pero el resultado es alucinante…
HECHOS: Crónica del Sr. Eyo y los penellets de toda la vida.
En medio de un conversado café con aroma a aventurillas pasadas y a recuerdo de grandes juegos y batallas libradas con consolas de antaño (al estilo Commodore y Atari), surgió la idea de aprovechar la festividad de Todos los Santos para visitar la no menos atávica zona de escalada llamada El Sot del Bac y terminar degustando unos penellets de la abuela del Sr. Eyo. ¡Penellets como los penellets de toda la vida! al anochecer.
La zona de El Sot del Bac, es una de esas curiosas y nostálgicas escuelas que todavía hoy aúna encrucijadamente en sus piedras, itinerarios escalados por nuestros padres/abuelos en precario artifo combinándose con tramos de puro deportivo actual y conmovedor… y, sin duda alguna, es precisamente por ello que deviene como una pacífica y espléndida escuela de la retro-escalada: Mil hierros oxidados, visión de mil anclajes distintos y vías de verdadero sudar o de como apostilla el Sr. Eyo de vez en cuando ¡vías como las vías de antes!
Así pues, a primera hora de la mañana del día de Todos los Santos, la peña fue reuniéndose en ese Bar cerca de la estación de tren del pueblo, y tras atiborrarnos con un buen desayuno, desayuno como los desayunos de antes, empezamos a andar la aproximación.
El Sr. Eyo, “retro” él en esa zona, queriendo hacer uso de su usualmente inusada memoria, nos indicaba el camino.
Mientras andábamos, andábamos y andábamos.. el camino pareció que se hacía cada vez más largo… Suerte que la gente contaba aventurillas, chistes, cuentos, y eso… y todo se hizo más distraidamente ameno.
Hasta incluso el Sr. Eyo, (no sé yo sí para despistar que también a él, la distancia recorrida ya le empezaba a recordar demasiado ese camino largo que aparece en el cuento ese famoso de la Caperucita Roja y el lobo…) aprovechaba algunas pequeñas pasusas para narrarnos y transportarnos a tiernas etapas de sus juventud contándonos cuando y como, hace ya muchos años, él se corría veloces carreras descendiendo por esos senderos para evitar que la noche oscura le envolviera durante el camino de vuelta… y poder pillar así también, in extrémis, esos últimos trenes que pasaban de vuelta al pueblo. ¡trenes como los trenes de antes!… De esos que aun sí paraban en esa estación!
Sin animo de ofender, y mucho menos de cortar su retro-rollo… alguien del grupo, quizá con ese mismo espíritu retro… (pero seguramente también quizá con algo más memoria), le comentó al Sr. Eyo.. que quizá había otro camino fácil… y que ese otro camino… quizá era mucho más… corto.
-Bahhh!!- Respondió el Sr. Eyo… -No me seas caperucita…. Esos caminos nuevos no molan!! Los caminos buenos, los genuinos, los de verdadero aroma a romero… son los senderos de toda la vida.. ¡caminos como los caminos de antes!!-
Así pues… Por fin llegamos andando y andando… y andando “por el camino de toda la vida” hasta el Sot del Bac…. Y allá, si acaso, quedó en la mente de cada uno de los presentes un extraño silencio meditando si el otro camino.. el camino más fácil y corto… también olería a romero… ¡a saber!
…
Ya puestos en la escalada, y como que era el día llamado de Todos los Santos o de los muertos, …el Sr. Eyo se lanzó a muerte para liberar una vía cotada hace años en alguna risueña reseña como un supuesto A1…
Y es que a los ojos del Sr. Eyo, aquello no dejaba de ser un supuesto VIIa, o más, pidiendo ser liberado en libre al estilo también libremente genuino… o sea: para ser ascendido asegurándose solo con fisureros, como los microfisureros de antes… colocados cómo y dónde “sutilmente” cabían… o sea: colocados uno cada no-se-cuando… en no-se-donde… y escalado en libre.
Y es que quizá… seguramente haya un camino más seguro… y más rápido… y decididamente con más expansión… pero esa forma, ese camino... esa forma de asegurarse, era verdadero olor de otoño, verdadero olor a castañas.. ¡castañas como las castañas de antes!, las de Viladrau! … de esas que solo sabes lo que verdaderamente son.. solo cuando ya lo tienes en la barriga o cuando tostándolas… te petan fuertemente de sorpresa en la nariz! PAMM!
Y así pues, muy sobrepasado el ultimo micro-fisurero, traccionando ya en el flanqueo clave de la vía, con un pulgar invertido, pilló una presa de las de antes! Una presa de las presas de toda la vida, y “PAMM” esa presa se rompió…Petó!... Haciéndolo volar… Pero mientras le daba al largo vuelo, como que había mucha comba y por ello tenía suficiente tiempo aun para pensar… se acordó que si, que era tiempo de castañas… Pero que todavía no había comido los penallets.. y será por ese motivo, por el ansia de comer los penellets, que justo a los dos metros del suelo se paró... fuertemente suspendido por la cuerda y ese micro-fisurero… y tras tragar aire y acompasando el ritmo del corazón, decidió que ya visitaría más tarde el cementerio…
Y aun así, pa coger un poco más de hambre… no contento con aquello, lo repitió desde Zero… pero la presa ya no se rompió.. y llego a la cima sin castaña… pero con verdadero hambre de penellets.
Así pues, estuvimos escalando todo el resto del día… Y cuando ya oscurecía… y el hambre apretaba, descendimos el sendero… y como que era el sendero de toda la vida… andamos andamos y andamos… y también nos anocheció… Poco después en el Bar, el Sr. Eyo sacó de la mochila los penellets de su abuela…mmmm… Sí, es cierto… no había bocata de butifarra ni tortilla… pero los penellets de la abuela… son así, su receta es sencilla…
Aunque da mucho trabajo…
Pero el resultado es alucinante…
Enviado por El Pelele el miércoles 4 de noviembre de 2009
Enviado por Frankie el miércoles 4 de noviembre de 2009
Enviado por Luís el miércoles 4 de noviembre de 2009
Enviado por Luís C. el miércoles 4 de noviembre de 2009
Enviado por Ram el miércoles 4 de noviembre de 2009
Enviado por Kts el miércoles 11 de noviembre de 2009
Enviado por La Abuela De Los Penellets el martes 17 de noviembre de 2009
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