jueves 8 de julio de 2010, 15:13:47
RELATO
|
6 Comentarios
|
1291 visitas
Hace más de cuatro décadas corría un verano peligroso. Un día de sol sin igual, fue cuando el Sr. Eyo decidió nacer.
Justo doce días después de nacer, el 21 de julio y coincidiendo con el mismo día de su bautizo, tres hombres ascendían y ponían por primera vez los pies en la luna.
Sea por el exceso de sol de ese verano, sea por ese mediático y atrayente acontecimiento del alunizaje del Apolo 11, casi nadie se percató de su nacimiento y mucho menos de su bautizo…
…“ergo” el chavalín Eyo no tuvo regalos!!
Dos años después, el conocimiento informático global escalaba posiciones en este mundo, pero aun no existía Facebook que pudiese denotar o recordar mínimamente de la presencia de un chavalin llamado Sr. Eyo. y, en resumen, sin facebook, el señor Eyo No existía!
…“ergo”, le pasó otra vez: El chavalín Eyo no tuvo regalos!!
Seis Julios más pasaron y muchas cosas ocurrieron, pero su aniversario siguió pasando desapercibido y sin atención...
Y así fue, yo creo, como ese niño semidesconocido que se hacia grandullón ideó una trama para llamar la atención: Escalar al pupitre de su maestra y recitar cultamente típicos poemas a coro en el cole, y a ser posible, todos terminados con “ón”: Al estilo de “mamón, cabrón, saluda al grandullón… Mamón, cabrón, saluda al campeón!”.
Eso como ustedes suponen, si llamaba la atención!
Pero claro, de todo ello, a lo mucho, solo recibió una buen patadón!!.
Ese julio que cumplía los 14 nadie le regaló una moto. Así pues el chavalote empezó a hacer excursiones del pueblo a la ciudad (y de la ciudad al pueblo) a “pata-pata” y más pata. Día a día, entre pateos y pateos a la ciudad, descubrió qué por el monte se podía atajar. Y así pues, atajó, atajó y atajó hasta que ya solo escaló.
Dos veranos después, a los 16 añitos, leyó un libro Profundo de título parecido a “Dar para recibir” y comprado en la librería Muntanyadellibres.
El joven aprendió de esa filosofía revelada en el libro y empezó a hartarse de “dar y dar cuerda” aun cuando sus compañeros escalando le gritaban sin cesar, “pilla, pilla, pillaaaa”…
En cumplimiento de las leyes energéticas, feliz recibió su primer regalo: Un casco de escalada.
Se lo regaló un médico traumatólogo hastiado de curar sus heridas. Ocasionadas todas ellas por esos compis que hartos de gritar “pilla pilla piílla” namás poner pies al suelo rápidamente se apañaban a arrearle duros golpes de martillo y Bong!
Feliz con su casco (cuando le retiraron los vendajes) advirtió que el binomio “dar-escalar” no daba regalos pero si daba puntos. 6 o más! Eso le gustó.
Tomó nota de ello y elucubró.
El día de su 17 aniversario, pasó a ser niño currante de verano en la entrada de una discoteca de playa y (Díos le perdone) vestido de “Robbin hood”.
Iba con mallas verdes, faldita marrón inclusive, arquito de flechas y todo ello también, para llamar la atención. Hizo entrar a amuchas guiris en la disco. Pero él no hizo mucha pela. Ni mucha más fortuna en regalos, claro…
Y conste que dar, lo que es dar, daba: Daba Mucha Pena!! Uoff!
Su idea de escalar durante un año currando solo un mes de verano... se fue a pique más rápido que por la mañana canta el gallo.
…“ergo” no tubo regalos!!! Pero hizo puntos con alguna chavala, aprendió inglés y aprendió el valor de “Friend”!.
Su alta juventud pues, fue un ping pong, entre el orgullo de ser un chico reconocido el día de su aniversario, y el rechazo de la gente a regalar.
Hoy por hoy ha descubierto que su pose de “Niño Pompeu-Fabre–Larousse” era su mecanismo de defensa ante una serie de agresiones del ambiente (personas avaras, tacañas y rakanas) que no regalan cosillas y que lo rodeaban.
Ambiente en el que creció y que inicialmente no sabía cómo afrontar. Pero que afortunadamente ahora ya no necesita impresionar a nadie con falsas erudiciones, Pues la gente que ahora lo mora y rodea ya capta las indirectas y ya sabe regalar…. Y sin pedírselo… claro está!
En fin.. jejej que no hace falta recordaros que estamos en época de rebajas… y que dentro de nada… Es su aniversario!!! Se sepa!!!
“Do ut des“ Doy para que des.
Ya lo decían los Romanos. Ojo!! Ellos lo decían en Latín… Y que conste que esos, de latín, sabían un rato…
“Do ut des”. 6a+. 2009.
.
Aqui Otro julio de antaño....
Enviado por Hadisha el viernes 9 de julio de 2010
Enviado por Vlady el viernes 9 de julio de 2010
Enviado por Fernando el domingo 11 de julio de 2010
Enviado por Ram el domingo 11 de julio de 2010
Enviado por Gerardo el lunes 12 de julio de 2010
Enviado por Kts el martes 13 de julio de 2010
Añadir nuevo comentario