jueves 29 de julio de 2010, 15:40:45
RELATO
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—Acepto el reto— Con esas palabras el veterano Sr. Eyo había firmado su sentencia de vuelo y mi sentencia de vuelo.
HECHOS. La veteranía es un grado.
Era domingo muy de amanecer. Sonó el interfono de casa anunciándonos que Ferran ya estaba en la calle con la furgoneta en marcha.
Era domingo de esos que por su luz, uno ya intuye pronto que el sol a lo largo del día finalmente va a deslumbrar. (Aunque lo cierto es, que de tan temprano, a esa hora el sol aun no sabia ni que era sol).
El Sr. Eyo, Jose, Pol, Gil, Iol y Oscar, todos cargados con las mochilas (menos yo que con las prisas la olvidé) subimos al coche de Ferran:
El objetivo de Ferran, el Sr. Eyo y el mío estaba claro: Acompañar a algunos de los chavales y pekes que entrenan en “La sala Boulder la Farinera” de Vic, a la competición de escalada en cuerda que se celebraba en el escenario Local de La Panxa del Bou (Sabadell): Segona prova de la Copa Catalana de Dificultat.
Durante el trayecto, Ferran se esmeró en dar y comentar los últimos consejos a los chavales así como atenuar los nervios que durante la noche anterior pudieran haber acumulado entre sábanas. Ajenó a todo ello y sentado en el asiento de copiloto, el Sr. Eyo comía un bocata de queso encontrado en su mochila... y yo, mientras... me moría de hambre. (Demostrado: salir con prisas de casa y con chavales siempre resulta problemático o como mínimo... hambriento para mi)
Al llegar, Ferran, el Sr. Eyo y los chavales competidores, me dejaron en una cafetería próxima a la Panxa del Bou para que yo pudiera desayunar algo, mientras ellos pasaban directamente al mostrador de inscripción de la competición.
Estaba yo a medio sorbo de café con leche, esperando un bocata y leyendo cartas al director del periódico El Avui, cuando recibí un curioso sms del Sr. Eyo (Curioso por no llamarlo Aterrador sms.)
“Quo, te he apuntado conmigo a la competición. Categoría de veteranos! Ven rápido. Necesitan tu firma y tu tarjeta federativa de la FEEC para poder competir!”
¡Díossssss míooo! ¿Qué ha hecho??!!!!! Pensando que el Sr. Eyo está loco, (lo pienso y lo sé) me fui del bar apresuradamente, temblando, sin bocata y sin pagar (ugh!) corriendo hasta llegar a la mesa de inscripciones.
Allí, sonriente y algo sorprendido, estaba también Ferran. Y pasa que el Ferran no recordaba que al Sr. Eyo, nunca (pero nunca nunca de nunca) se le puede retar o comentar que por hacer algo (por imprudente que sea hacer ese algo) lo haga cuando hay premio a cambio.
Y resulta que lo primero que dijo Ferran al llegar y entrar, fue:
- Ostia Sr. Eyo mira que premios. Ostia Eyo! Mira que obsequios de regalo para los parcticipantes, Ostia.. Mira que cuerda para sortear...-
Y claro!!! Ahí la cagó!!
“Ipso facto” los ojos del Sr. Eyo se iluminaron de color lila púrpura mirando esa cuerda colgante y expuesta... Una cuerda de color lila púrpura.
Oiuxxxxx!!!
Y claro: el resto es fácil de adivinar: La mente del Sr. Eyo empezó a elucubrar. (Díos nos libre de ello muchas veces) porqué cuando hay premio por medio, el Sr. Eyo elucubra y se ilumina!!: “Una inscripción es igual a una probabilidad de premio... Dos inscripciones dos probabilidades... (y ahí es donde extravagantemente entro yo) etc...”
Y así también iluminado como el Sr. Eyo, a las 10 am, salió el sol de ese día!.. Iluminado resulté yo también inscrito.
Traté en vano de convencer al Sr. Eyo que eso de inscribirnos los dos en la competición era una tontería... que nosotros somos gente de hierros, de artifo!, de friends y de darle a los estribos... Implorando invité a Ferran a que me ayudara a hacerlo entrar en razón, pero Ferran no ayudó mucho:
-La verdad es que es un reto interesante para un veterano artificiero- dijo. -Posibilidad de podium, camiseta segura, comida gratis y esos bonitos premios por el hecho de solo participar. Bonito reto, no?-
-ACEPTO EL RETO— Gritó el Sr. Eyo... Y con esas palabras el veterano Sr. Eyo firmó su sentencia de vuelo y también, mi sentencia de vuelo.
Sin darme tiempo a reaccionar, alguien nos prestó unos gatos, magnesio y un boudrier y nos empujaron a la sala de aislamiento y sección de calentamiento...
Los chavales que acompañábamos, ajenos a mis nervios y mi locura, escalaron la clasificatoria de sus respectivas categorías de manera fenomenal, y pasaron todos a la final.
Cuando me toco salir, busqué con mis ojos al Sr. Eyo entre los participantes. Conjuré y recé a todos los Dioses anti-nervio que conozco: Al Dios del amor, al Dios de la paz y a las nubes esas de las compresas evax... Tras atarme el nudo invoqué también a todos los Dioses aterradores que existen para qué, una vez puestos los pies en el suelo, pudiera después encontrar, pillar y matar lentamente, y también sádicamente, al Sr. Eyo.
Empecé la vía clasificatoria. Logré chapar hasta la chapa 3. y claro, volé.
Si, lo sé, no es un logro como para ponerlo en unas crónicas de escalada del Sr. Eyo (y mucho menos contarlo cuando se sabe que mis dos antecesores competidores habían logrado hacer el TOP) Pero hoy, esto pasa a ser una Crónica de crímenes perfectos y póstumos del Sr. Eyo... Iba a matar a Eyo. Y quiero que se conozca al autor, la Victima, el móvil y el resultado fatídico del crimen. (lo siento: De formación profesional)
El Sr. Eyo viéndoselas venir... (su muerte), namás verme volar, salió por patas y se escurrió entre la multitud de la gente y espectadores a camuflarse. Logró esquivarme.
Un arbitro me detuvo. Era hora de comer. Por primera vez agradecí estar inscrito. Me obsequiaron con un bocata buenísimo de queso, un botellín de agua y con un dorsal:”Tienes el numero 3 chaval. Pasas a la final”.
(Lo de chaval lo dijo por decir: Yo soy veterano. ¡Que se sepa!)
Lo de pasar a la final no lo dijo por decir, era aterrador.
Me exiliaron otra vez en la sala de aislamiento. No necesitaba calentar... hacia ya horas que estaba caliente y ardiendo esperando el momento de salir y matar a Eyo.
Solo tenía en mente acabar rápidamente con todo aquello de la compe, buscar al Sr. Eyo, triturarlo, hacer salchichas de su hígado, colgarlo de un buril del Caball Bernat un frío 3 de enero con lluvia... y, en fin, resumiendo: Meterle el dedo en el ojo también.
Anunciaron que Jose hizo primero y Pol segundo en sus respectivas categorías.
El altavoz ordenó. Me tocó salir a la base de la vía. Visualicé la vía. Era un largo flanqueo a la izquierda antes chapar la primera chapa y allí poder empezar a subir. Me até el nudo al boudrier. Y en ese momento fue cuando ví al Sr. Eyo animándome junto a otros a escasos centímetros del final de ese flanqueo.
Díosss!!! Si lograba llegar al final de esos pasos de flanqueo podría agarrarlo sorpresivamente por el pescuezo, se lo retorcería con tres vueltas y lo mataría con la cinta de la bolsa de magnesio que alguien también me había prestado!! Mi obsesión desde ese instante fue contundente... anormal y posesiva!!
Me agarré a la primera presa y fui. Llegué sin saber siquiera como al final del flanqueo “Flutando”. Levanté la cabeza escudriñando con ojos de cobra a la gente de mi lado. Allí estaba. También todos los chavales y el Sr. Eyo escondido tras la oreja del Ferran y la multitud. Todos me gritaban “chapa chapa chapa chapa... chapa Quo chapa!” Debía escoger, o chapar o saltar al pescuezo del Sr. Eyo y matar.
El arbitro me advirtió: “Chaval, chapa yaaaaa!!!”. Chapé.
(Chapé no porqué soy chaval, sino porqué soy veterano, y los veteranos sabemos chapar. Se sepa).
La cagué: No había remedio, habiendo chapado, ya solo podía subir...
Logré subir hasta la cuarta chapa. Y claro. Volééééé.
Namás poner los pies en el suelo salí disparado hacia la gente que se encontraba a pie del flanqueo. La cuerda me detuvo de golpe y a unos escasos centímetros de su cuello. Me desaté torpemente el nudo, mientras que a la vez, el Sr. Eyo supongo que viéndoselas de nuevo venir.. aprovechó otra vez y escurrió.
Al terminar la competición hubo invasión de pista y consecuente confusión. Decidí esperar la entrega de premios para localizar al Sr. Eyo. Allí sería presa fácil.
Me llaman por el altavoz. He quedado tercero. Me subo al pódium y Ferran me mira sonriente: La veterania es un grado: El Kapoll sabía que haría podium...
Bueno... je, je, je... La verdad es que estaba la cosa fácil. Al parecer solo éramos cuarto: Santi, Oriol, yo y el Sr. Eyo. !Juaaaa!
En ese momento me acorde del Sr. Eyo… De los 4 era al único que yo no había visto escalar!! Como era eso posible!!!
Lo busque entre la gente… Estaba allí, en un rincón… zampándose feliz otro bocata de queso…
Bajé del pódium con mi copa-gárgola-premio y antes de matarlo le pregunté:
- Sr. Eyo, ¿Dónde te metiste? Estabas inscrito y no has escalado!!!..
- ¿Escalar? A pues no sé… Ya sabes tu Quo que los "laureles" no sirven de cojín ni para aguantar las caídas- Me dijo. Seguidamente sonrió, y tras meter un grandísimo bocado al bocata, aun con la boca llena, añadió:
- Yo ya te dije que a lo que venía era a divertirme, a ver a los chavales y a por ese premio de la cuerda… Ya sabes: Esa cuerda púrpura lila que sortean ahora al final entre todos los participantes… La cuerda esa que si sirve pá aguantar caídas y no los laureles!!
- Pero por Díoss Sr. Eyo???!!! ¿De verdad que únicamente por ese sorteo me has inscrito y me has reventaooo??? ¿pero tu estas loko??
En esas que por megafonía se oye…
"…Y una vez echo el sorteo, la cuerda es… Dorsal 42. Para el Sr. EYOOOOOO!!! "
Me giro… y …
Ahhhhhh!! (Pues si)
PD. Así que hoy estamos de doble celebration, celebremos —Que aceptamos el reto— y que con esas palabras el veterano Sr. Eyo había firmado su sentencia de vuelo “el vuelo con una cuerda nueva...” y mi sentencia de vuelo..... “el vuelo a la ridícula fama” !Juassss!.
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En fin… ya lo dije un dia, yo no lo entiendo!!! Arfffff. Hay cosas del Sr. Eyo que ciertamente me preocupan… No se si es más su faceta de vidente …adivino, iluminado... o esa felicidad con la que come los bocatas de queso gratis!! Sea como sea…
Dale cuerda al chaval… Que es un clásico! juaaaaa
…. Buffff… Díos Dirá!
Enviado por Ferran Guerrero el jueves 29 de julio de 2010
Enviado por Pekas el domingo 5 de septiembre de 2010
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